Laika era una perra callejera de Moscú, que pesaba aproximadamente 6 kg y tenía 3 años de edad cuando fue capturada para el Programa Espacial Soviético.
El Sputnik 2 fue lanzado el 2 de Noviembre de 1957.
Los signos vitales de Laika eran seguidos telemetricamente por el control en Tierra. Después del despegue el signo respiratorio aumentó 4 veces lo normal.
Tras horas de microgravedad, el pulso de Laika había descendido 102 pulsaciones por minuto, este descenso en la frecuencia cardiaca había tomado tres veces más tiempo que en los entrenamientos.
Los datos telemetricos iniciales mostraban que aunque Laika estaba agitada, estaba comiendo.
La información que Moscú dio a conocer, decía que en pocos días Laika descendería a la Tierra, primero en cápsula espacial y luego en paracaídas.
El Sputnik 2 no estaba preparado para regresar a la Tierra de forma segura, por lo que se sabía que Laika no sobreviviría al viaje. Durante años la Unión Soviética dio explicaciones contradictorias sobre la muerte de perra. El Planeta entero, lloró su perdida.
En Octubre del 2002, el científico Dimitri Malashakov, quien participó en el lanzamiento del Sputnik 2, reveló que Laika había muerto entre cinco y siete horas después del despegue debido al estrés y sobrecalentamiento.